Ayer fue un día que pasará a la Historia. El día en que comenzó –aunque ya había precedentes– la invasión de Ceuta y Melilla por parte de Marruecos. Ahora sí que vamos a disfrutar a tope de las políticas del PSOE y sus aliados. Y, por si fuera poco, los norteamericanos se han alineado con Marruecos. Próxima estación, las Canarias.
Zapatero ha comparecido en la televisión de Sánchez, eufemísticamente llamada televisión pública. Naturalmente, lo ha negado todo y ha tratado de justificarse. Uno se pregunta si el que fuera durante siete años jefe del Gobierno no estaría mejor callado en sus circunstancias actuales. Pero alguien le ha susurrado que es mejor salir a dar la cara, que hablen de uno aunque sea mal. Es obvio que ZP es un hombre que cree en sí mismo. Y no es para menos. Un tipo que fue capaz de engañar a los españoles durante siete años, ¿qué le impide seguir haciéndolo?
Ninguna duda de que la condenada por prevaricación Laura Borras, dirigente de los secesionistas de Junts, nunca iba a entrar en la cárcel. Y ella también lo sabía. Bastaba con verla siempre exultante, risueña y altanera. Ahora el Gobierno de Sánchez le ha concedido un indulto que, en efecto, le evitará cumplir los cuatro años de cárcel a los que fue condenada. En señal de agradecimiento la indultada ha procedido a insultar a su indultador, lo que no debe ser malinterpretado. Esto, entre nacionalistas, es una señal de cariño.
En la serie Lioness, creada por Taylor Sheridan, he pescado tres o cuatro perlas dignas de recordar. Esta es una de ellas:
“En el mundo hay un 5% de santos, otro 5% de malvados y un 90% de ovejas. Estamos a una pulgada del caos.”

Uno de esos días grises en los que la playa se queda agrdablemente vacía