Tenía pendiente una segunda visita –la primera fue hace un par de años– a la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Me faltaba por ver la última planta, donde se encuentra el arte más reciente. Estas son algunas de las obras que más me gustaron. Todas ellas del siglo pasado.

Eduardo Chicharro (Madrid, 1873-1949), Autorretrato.
Fue la primera obra que ví y me sedujo de inmediato. Este pintor, desconocido por mí hasta hoy, fue alumno de Sorolla y estudió en la Academia Española de Roma, donde más tarde sería director. Traigo otras dos obras de Chicharri a este blog.

Pintor de historia y de género, además de retratista. Una obra de gran tamaño y amenidad, llena de detalles encantadores.

Raimundo, hijo y nieto de pintores, se estableció en París en el 68. Tuvo una brillante carrera como retratista de sociedad. El austero retrato es el de un hombre de mirada tranquila e inteligente,

Eduardo Chicharro, Las tentaciones de Buda, 1921
Otro lienzo de gran formato y sorprendente para la época en que fue pintado. Caragada de simbolismo, las mujeres que aparecen son las Hijas del Mal y representan a la Lisonja y su hermana la Adulación, la Concupiscencia (con cuerpo de pantera), la Ternura (echada a sus pies), la Voluptuosidad sobre una tela roja. Lakshimi, la Venus india, aparece sobre un elefante. La del velo multicolor ha tomado la apariencia de su jovn esposa. El joven príncipe permanece impasible bajo el árbol sagrado. No falta ni la serpiente. Este es un tema casi universal.

Gonzalo Bilbao (Sevilla 1860-1938), Convalecencia
Obra de gran delicadeza y ternura, con esas florecillas rojizas rodeadas de blancos.