Hace unos meses un conocido a quien había perdido de vista hace cuatro décadas me habló de este David Uclés y su novela. Tienes que leerla, me dijo. Yo no leo novelas, y menos las que se ponen de moda, le contesté.
Al Uclés le dieron luego el premio Nadal y hoy El Mundo le dedica una página y media.
Decididamente, no me gusta su flequillo. Decididamente, voy a cancelar mi suscripción en El Mundo.
Ha promovido también Uclés una controversia carpetovetónica por negarse a asistir a un rollito literario sobre la Guerra Civil con los destacados literatos Aznar y Espinosa de los Monteros.
Hace bien. Está en su derecho, aunque Reverte se popnga como un mono. Yo, si me invitaran, tampoco iría a una quedada semejante con Uclés.
No terminaba de entender de qué iba mi conocido recomendador a quien no veía desde hace cuatro décadas. Ahora ya lo sé. Espero que no volvamos a coincidir.
Y con estos asuntos vamos pasando el rato.