Va usted a la charcutería y le pide al charcutero cien gramos de paletilla ibérica.
–Lo siento sólo puedo venderle un mínimo de 200 gr. o si no, medio kilo.
–Pero yo sólo quiero la mitad.
–Son las normas caballero. El doble o nada.
Y te tienes que conformar si quieres comer jamón.
Esto mismo está pasando con los medicamentos en general y con los antibióticos en particular. Los últimos días me han recetado antibióticos en dos ocasiones. La primera vez ocho unidades. Me tuve que llevar catorce. La segunda vez diez unidades, me tuve que llevar quince.
Luego te vienen con campañitas para que hagas un buen uso de los antibióticos.
¿No habrá por ahí alguna de esas ministras tan preparadas, estilosas, progresistas, peripuestas y encantadoras que pueda parar esto de una vez?
Pues parece que no. Están a otras cosas.