En estos tiempos de hiperinflación política se ofertan las vicepresidencias a voleo. No una, como sería lo propio, sino dos, tres o las que hagan falta. Los de Vox ya se han pedido una en Extremadura, de dónde se deduce que habrá tres o cuatro. Y cuántas más vicepresidencias, más consejerías porque el organigrama siempre tiene forma arborescente. No le vas a dar a un político una vicepresidencia sin medios. Es más de lo mismo. Más políticos, más asesores, más funcionarios, más gasto, más impuestos. Ya nos sale por las orejas el gasto público. Somos unos yonquis del gasto público. Pero no pasa nada, siempre que podamos pagar los intereses y siempre que nos llevemos bien con los prestamistas. Manda el que presta. El resto, a pagar, no sea que cierren el grifo y nos tengan que bombardear con metadona.